La brutalidad del transfemicidio de Christina Maciel Oliveira, ocurrido en plena vía pública en la ciudad de Fortaleza, Brasil, ha conmocionado a la región. La activista, reconocida por su lucha por los derechos de las personas trans, fue asesinada a golpes por su expareja, en un hecho que quedó registrado por cámaras de seguridad y que ha generado una ola de repudio en redes sociales y medios comunitarios.
El crimen ocurrió el pasado lunes por la noche, cuando Christina fue interceptada en la calle por el agresor, quien la atacó con extrema violencia, propinándole golpes y pisotones en la cabeza. A pesar de la presencia de testigos, la brutalidad del ataque no pudo ser detenida a tiempo. Christina fue trasladada a un hospital, donde falleció horas después.
Desde organizaciones de derechos humanos y colectivos LGBTIQ+ de toda América Latina se han multiplicado los pronunciamientos exigiendo justicia y señalando la urgencia de políticas públicas que protejan la vida y la dignidad de las personas trans. En Brasil, país con uno de los índices más altos de crímenes de odio hacia personas trans en el mundo, este nuevo transfemicidio vuelve a poner en evidencia la violencia estructural y la impunidad que persisten.
“No fue un crimen pasional, fue un crimen político. Christina era una mujer trans, negra, pobre y activista. Su vida incomodaba al sistema”, expresó una compañera del colectivo al que pertenecía.








