El gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, volvió a cerrar cualquier expectativa de bonos o aumentos salariales para los trabajadores estatales antes de fin de año. Lo hizo durante un acto de entrega de viviendas, donde aseguró que la Provincia atraviesa una fuerte asfixia financiera y apuntó directamente contra el Gobierno nacional.
En un contexto social sensible y a pocos días de las fiestas, Quintela fue categórico al afirmar que “no hay plata” para recomposiciones salariales, responsabilizando a la Nación por una deuda de coparticipación que, según indicó, supera los 1.300 millones de dólares.
CRUCE TENSO CON LA PRENSA
La definición llegó luego de la entrega de 206 viviendas a familias riojanas. Sin embargo, el clima cambió cuando fue consultado por la prensa sobre por qué hubo fondos para finalizar las obras, pero no para mejorar los salarios.
“No hay posibilidades. No hay plata, mi amor. Si vos tenés la plata, si vos me das la plata, yo la pago”, respondió el mandatario, visiblemente molesto.
Quintela explicó que los recursos destinados a vivienda no pueden utilizarse para gastos corrientes, como los sueldos, y consideró “impropia” la pregunta en el contexto actual. Acto seguido, volvió a cargar contra la Casa Rosada: “El presidente de la Nación le debe a La Rioja más de 1.300 millones de dólares. ¿Sabés lo que significa esa cifra en términos salariales?”, lanzó.
“NO HAY NEGOCIACIÓN POSIBLE” CON NACIÓN
Minutos antes, el gobernador había cuestionado duramente al gobierno de Javier Milei, al que acusó de discriminar a La Rioja por su postura política. “Con el gobierno nacional no hay negociación posible. Han decidido excluirnos porque pensamos distinto”, afirmó.
En ese sentido, defendió su visión del Estado y sostuvo que gobernar implica “generar condiciones de vida más dignas para la gente”.
VIVIENDAS Y PROMESA DE CONTINUIDAD
Pese al conflicto económico, Quintela destacó la entrega de las viviendas como un logro en un escenario adverso y aseguró que su gestión buscará finalizar otras 544 unidades habitacionales antes de concluir su mandato.
“No va a haber bono. No hay, mi amor, no hay plata”, reiteró al cierre, dejando una frase que ya resuena con fuerza en el escenario político nacional.









