La rectora de la Universidad Nacional de La Rioja, Natalia Álvarez Gómez, realizó un balance de su primer año de gestión y aseguró que la institución atravesaba un escenario delicado, marcado por el abandono y los escándalos, pero que hoy comienza a mostrar signos claros de recuperación.
Álvarez Gómez señaló que uno de los principales avances fue el ordenamiento de las cuentas, lo que permitió reducir el déficit económico y avanzar en mejoras edilicias. En el plano académico, destacó el fortalecimiento de las propuestas educativas y la incorporación de modalidades híbridas, que brindan mayor flexibilidad y acompañamiento a los estudiantes.
También remarcó mejoras concretas en los servicios administrativos, como la agilización en la entrega de títulos, y subrayó el impulso a la internacionalización, con el regreso de estudiantes extranjeros y nuevos convenios con universidades del exterior.
“La UNLaR dejó de estar aislada y está volviendo a ocupar el lugar que le corresponde a nivel nacional e internacional”, afirmó la rectora.









