El Ministerio de Defensa recibió a los primeros 6 aviones de combate Lockheed Martin F-16A/B Block 15 Fighting Falcon de la Fuerza Aérea Argentina incorporados por el país como parte del proceso de “modernización integral del sistema de Defensa”, y que fueron presentados este sábado, a las 9 en Río Cuarto, Córdoba, en un acto encabezado por el presidente Javier Milei.
Cabe recordar, que las nuevas aeronaves tendrán su base operativa en Tandil, en la provincia de Buenos Aires, y asiento alternativo en el Área Material de Río Cuarto, en la localidad de Las Higueras. El F16 es un modelo que está próximo a cumplir 50 años, ya que tuvo su primer vuelo oficial el 2 de febrero de 1976, pero que todavía sigue fabricándose.
El ministro de Defensa, Carlos Presti, encabezó la recepción formal de estas primeras aeronaves que serán destinadas al Área Material Río Cuarto. “Esta llegada simboliza un hito estratégico que consolida la recuperación de la capacidad de intersección supersónica y fortalece la defensa del espacio aéreo nacional”, destacó el Gobierno en un comunicado.
“El vuelo rasante sobre la ciudad de Buenos Aires, como parte de las actividades previas al acto oficial, también se realizó este sábado 6 de diciembre en el horario programado entre las 8.00 y las 8.15”.
A las 8 fue el sobrevuelo de la Casa Rosada, de este a oeste, a dos mil pies de altura, con una continuación por la Avenida de Mayo hasta la altura de Plaza Miserere. A las 08:05 se realizó el “viraje hacia el oeste para reposicionarse y sobrevuelo del Aeroparque Jorge Newbery; a las 08:10, en tanto, para finalizar, el “pasaje de despedida por la Avenida 9 de Julio, nuevamente de Sur a Norte”
El acto oficial de presentación de los F-16 se realizó en el Área Material Río Cuarto, con la presencia de Milei, Petri, y el ministro de Defensa entrante, teniente general Carlos Presti, además de altos mandos militares.
El Gobierno considera la llegada de los F-16 como “un hito estratégico”, ya que “representan la recuperación de la capacidad de intercepción supersónica y un fortalecimiento clave para la defensa del espacio aéreo argentino, después de décadas sin incorporar aviones de esta categoría”.
Este lote de aeronaves F-16AM/BM bloque 15 (el fabricante ha desarrollado diez actualizaciones por encima de esta, la última de ellas, denominada F16V-Bloque 70) tiene una velocidad máxima que supera los 2.100 km/h y un equipamiento compatible con armamento guiado de última generación, además de poder realizar vuelos de entre 500 y 700 kilómetros de distancia según la configuración.
El F-16 es un caza multirol y el avión más exitoso de la industria militar estadounidense y occidental, diseñado por la firma estadounidense General Dynamics (hoy Lockheed Martin). Su arquitectura flexible, su capacidad de maniobra y el probado motor Pratt & Whitney F100 -capaz de generar más de 10 toneladas de empuje- lo convierten en un avión apto para misiones de intercepción, escolta, ataque a tierra, patrullaje marítimo y reconocimiento. Esta flexibilidad es justamente la razón por la que más de 25 países lo han utilizado como columna vertebral de sus fuerzas aéreas, según los especialistas.
En el caso argentino, los F-16 adquiridos a Dinamarca pasaron por el programa MLU (Mid-Life Update), una modernización que actualiza la aviónica, los sistemas de navegación, el radar, la capacidad de enlace de datos y la compatibilidad con armamento moderno.
El F-16 es un avión de cuarta generación en una época donde los países más modernos y con mayor potencial militar utilizan aeronaves de quinta generación y desarrollan aparatos de sexta generación. En términos generales, su llegada alinea la defensa aérea del país con la de sus vecinos regionales.
Gracias a esta actualización, los aviones pueden emplear misiles aire-aire de corto y mediano alcance, bombas guiadas por láser o GPS, y operar dentro de un esquema de guerra electrónica preparado para amenazas actuales.
La incorporación del enlace de datos Link 16 —que Argentina nunca había tenido en un caza— es otro punto clave. Este sistema permite compartir información en tiempo real con otras aeronaves, radares y puestos de mando, integrando al F-16 en redes de defensa contemporáneas. Este sistema, implica para la Fuerza Aérea, poder detectar, seguir y atacar objetivos con mayor coordinación y precisión.
El F16 reemplaza a los Mirage -que salieron de servicio progresivamente, dejando de operar las últimas unidades en 2015-, y reemplazará progresivamente a los A-4AR Fightinghawk. Como señaló que el jefe de Estado Mayor de la Fuerza Aérea, el brigadier Gustavo Valverde, el “F-16 viene a suplir, muchos creen que al Mirage, no, el F-16 reemplaza todos los medios de combate de la Fuerza Aérea en un solo sistema, para poder tener un solo sistema logístico con una aeronave multirol. (…) El F-16 va a ser nuestra plataforma de primera línea de combate”.
Argentina compró estas aeronaves a Dinamarca, que las sacó de servicio de su Fuerza Aérea. Se trata de unidades con más de 40 años de antigüedad. El contrato rubricado por el ex ministro de Defensa argentino, Luis Petri, y el danés, Troels Lund Poulsen, incluyó la compra de 24 aviones de combate: 16 ejemplares monoplaza y 8 biplaza (para el entrenamiento de los pilotos), todos ellos modernizados. Las aeronaves, además, tendrán armamento y equipamiento de apoyo. Luego de estos primeros seis F-16, la entrega será gradual a razón de cuatro por año hasta completar la entrega total en 2028.
Asimismo, la propuesta incluye adiestradores tácticos, cuatro simuladores de vuelo, ocho motores, equipos de vuelo (con cascos de última generación), repuestos durante cinco años y la capacitación de pilotos y mecánicos.
Si bien el costo total oficial reconocido por las 24 aeronaves ronda los 300 millones de dólares, Estados Unidos al aprobar la operación estimó, la operación completa -aviones y todo el sistema de actualización y armas- rondaba los 941 millones de dólares.