A pocos días de celebrar sus 80 años, el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva confirmó su intención de presentarse nuevamente como candidato en las elecciones generales previstas para el 4 de octubre de 2026. De concretarse su reelección, asumiría un cuarto período al frente del Ejecutivo, culminando su gestión con 85 años.
El anuncio fue realizado este jueves desde Yakarta, Indonesia, en el marco de una conferencia de prensa junto al presidente anfitrión, Prabowo Subianto. Allí, Lula expresó con firmeza: “Estoy preparado para disputar otras elecciones. Mi mandato concluye en 2026, pero tengo la voluntad de continuar trabajando por Brasil.”
La confirmación llega en un contexto político marcado por la condena de Jair Bolsonaro —su principal adversario— a 27 años de prisión por su participación en actos golpistas. Además, se suma la tensión diplomática con Estados Unidos, tras las sanciones arancelarias impuestas por el presidente Donald Trump, que han generado fricciones en el comercio bilateral.
La decisión de Lula también pone en evidencia la falta de renovación dentro del campo progresista brasileño, donde no han emergido figuras de peso capaces de disputar el liderazgo del actual mandatario. En ese escenario, su continuidad aparece como una opción consolidada para sectores que aún confían en su capacidad de gestión y representación.









