Un influencer gastronómico hizo una milanesa de madera. El video donde muestra el proceso se volvió viral en las redes sociales. Se trata del usuario HombreMilanesa, que acostumbra a demostrar su pasión por las comidas apanadas.
Así, HombreMilanesa optó por probar cómo quedaría una lonja de madera comestible de yacaratiá. Mostró el proceso y resultado en las redes sociales.
En primer lugar, pasaron la madera por huevo, perejil y ajo, para después empanarla con pan rallado y panko. El influencer señaló: «La textura de la madera es medio extraña y me esperaba algo incomible, pero la verdad es que se deja comer».
La milanesa de madera: el origen de una costumbre bien guaraní
La madera de yacaratiá fue hallada por el ingeniero forestal Roberto Pascutti en 1991 en la localidad de El Dorado, en el norte de Misiones. Según contó en su momento el profesional, lo que encontró fue un manuscrito jesuita que hacía mención a una extraña costumbre de los guaraníes, que comían los productos que encontraban en el camino, lo que sea, gusanos, plantas, hasta árboles.
El yacaratiá es un árbol lactífero de considerable altura que crece en buena parte de Sudamérica y Centroamérica, al que los jesuitas llamaban el “árbol del pan”, porque los guaraníes hacían con ellos caramelos rudimentarios.
Pero la cosa no es tan sencilla, ya que no se trata de hachar el tronco y comerlo como si fuera un palmito. Para llegar a hacerlo comestible hay que fraccionar al leño y en menos de 24 horas procesarlo para eliminar las sustancias que afectan el sabor, además de reducir la sensación de rigidez, describe en un informe el sitio de gastronomía cucinare.tv.
Así se logra una consistencia suave, que conserva algunas características del leño y se enmarca en la nueva tendencia gastronómica de los alimentos atípicos.
La tendencia a comer madera no es un fenómeno que sucede únicamente a nivel local, sino que en el otro extremo del mundo también se está evaluando, no con una óptica gourmet, sino para paliar futuras necesidades nacidas de la superpoblación.
En Finlandia, por ejemplo, el investigador científico de Luke, Risto Korpinen está liderando un proyecto llamado Moncell para producir proteína de alta calidad a partir de aserrín.










