Luego de intensas jornadas de tensión, la Provincia abrió un canal de negociación con la empresa minera. Este avance permitió que los vecinos levantaran el corte en la Ruta 40.
En la noche del jueves, los primeros convoyes comenzaron a circular, marcando el reinicio operativo en la zona.
En una semana determinante para el sector minero y la paz social en el oeste riojano, el conflicto en torno al Proyecto Vicuña ha dado un giro hacia la distensión.
Tras días de incertidumbre y bloqueos, la confluencia de tres factores clave —el gesto político del Ejecutivo, el compromiso empresarial y la respuesta de la comunidad— ha permitido destrabar una situación que mantenía en vilo a la localidad de Guandacol.
El primer paso para este nuevo escenario se dio desde el seno del Gobierno de La Rioja. El Ejecutivo provincial anunció formalmente la apertura de una instancia de diálogo directo con las autoridades de la empresa Vicuña.
El objetivo es claro, buscar un equilibrio que permita reactivar la actividad económica y garantizar la seguridad jurídica, sin descuidar la licencia social.
Desde el Gobierno destacaron que la prioridad es que el desarrollo minero se traduzca en beneficios tangibles para los riojanos, especialmente en lo que respecta a la generación de empleo y la contratación de proveedores locales.
Casi en simultáneo, la empresa Vicuña emitió un comunicado oficial donde confirmó su intención de reiniciar de inmediato las tareas en territorio riojano. Este anuncio no es menor, ya que implica retomar el mantenimiento de caminos críticos y avanzar con las obras de infraestructura, como el bypass a Guandacol y las mejoras en la Ruta Provincial 506.
La firma subrayó que estas iniciativas se desarrollarán bajo estrictos estándares técnicos y ambientales, cumpliendo con el marco regulatorio vigente y priorizando la mano de obra de la región.
La noticia del diálogo institucional fue el catalizador que esperaban los vecinos y trabajadores de Guandacol. Tras una asamblea donde se evaluaron las garantías ofrecidas por las autoridades y la empresa, se decidió por mayoría levantar el corte que se mantenía sobre la Ruta Nacional 40.
«No abandonamos el reclamo, pero damos un voto de confianza a esta mesa de negociación», indicaron los referentes de la protesta. La asamblea vecinal permanecerá atenta al cumplimiento de los plazos y compromisos asumidos, especialmente en lo referido a la audiencia prevista para el próximo 11 de mayo.