Las declaraciones de Luz Santangelo Carrizo, Secretaria de Comunicación y Planificación Pública de La Rioja, marcaron una postura firme respecto a los recientes episodios de violencia y amenazas en el ámbito escolar.
Santangelo Carrizo enfatizó que las medidas tomadas y las advertencias lanzadas por el Gobierno Provincial no deben leerse como una reacción desmedida. Según su perspectiva:
Lo que algunos sectores tildaron de «exageración» fue, en realidad, una acción preventiva necesaria ante amenazas que ponían en riesgo la integridad de la comunidad educativa.
El objetivo fue alertar y proteger, anteponiendo la seguridad de los alumnos por sobre cualquier interpretación política.
Ante las críticas que sugerían que el abordaje estatal buscaba bajar línea ideológica en las aulas, la funcionaria fue tajante. Aseguró que la intervención del Estado tiene que ver con la convivencia democrática y no con el adoctrinamiento.
Sostuvo que educar en la no violencia y en el respeto es una obligación institucional, especialmente cuando los discursos de odio permean las redes sociales y llegan a los jóvenes.
La funcionaria vinculó el clima de violencia en las escuelas con el contexto social general: Hizo un llamado a las familias para que se involucren en lo que sus hijos consumen y replican en entornos digitales. Defendió la activación de protocolos ante amenazas de atentados o actos vandálicos, argumentando que ignorar estas señales sería una irresponsabilidad gubernamental. Advirtió que la violencia física en las escuelas suele ser el síntoma final de una violencia verbal y simbólica que se está naturalizando.
Para Luz Santangelo Carrizo, la respuesta estatal no fue un intento de controlar el pensamiento, sino un mecanismo de defensa del sistema educativo ante una escalada de agresividad que ya no se puede ignorar. Su postura se resume en que prevenir es una obligación, no una elección opcional.









