Uno de los fenómenos normales que aparece dentro del desarrollo vital de la persona, sobre todo en etapas infantiles y adolescentes, es la necesidad de desafío a la autoridad.
Las disrupciones se manifiestan de diferentes maneras, dijo el licenciado Federico Mercado Whitaker, en La Zaranda, por radio Libertad
Pero lo que en un principio puede ser considerado como un acto propio de la edad o las circunstancias puede esconder un patrón de conducta alterado.
Cuando estos desafíos a la autoridad se acompañan de otros comportamientos considerados antisociales, podemos considerarlos como conductas disruptivas.
Entre el 11 y 13 de octubre de 1974, la Confederación de Psicólogos de la República Argentina (COPRA) celebró el Primer Encuentro Nacional de Psicólogos y Estudiantes de Psicología en la ciudad de Córdoba.
El encuentro se realizó en la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad Nacional de Córdoba, donde se persiguió la necesidad de constituir a la disciplina como una profesión con identidad propia, separada de la medicina para que goce de características específicas.
El último día del encuentro, la sesión plenaria de la Confederación votó la moción de instituir el Día Nacional del Psicólogo, donde el licenciado Delfín Gialluca fue uno de sus principales promotores.
En San Miguel de Tucumán se había realizado el primer Congreso Argentino de Psicología en 1954, en el que se promovía la creación de la carrera de psicología, poco tiempo después dio comienzo el proceso de profesionalización y se crearon las nuevas carreras en forma progresiva:
1955 en la Universidad Nacional de Rosario
1957 en la Universidad de Buenos Aires
1958 en las universidades nacionales de Córdoba, San Luis y La Plata
1959 en la Universidad Nacional de Tucumán
1966 en la Universidad Nacional de Mar del Plata
Actualmente se estima que hay unos 90.000 licenciados en psicología. Así el país es uno de los que posee mayor número de profesionales por habitante.