El presidente norteamericano también criticó a Starmer y dijo que la relación con Gran Bretaña “ya no es lo que era”
El presidente norteamericano, Donald Trump, recibió al canciller alemán, Friedrich Merz, en la Casa Blanca este martes para mantener conversaciones sobre temas delicados, que van desde los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán hasta las nuevas amenazas arancelarias de Trump y la reciente visita del líder alemán a China.
Sin embargo, más allá de las conversaciones previstas el republicano aprovechó las palabras a los medios tras el encuentro para apuntar contra el gobierno español por negarse a colaborar con los esfuerzos norteamericanos en la guerra en Medio Oriente y para criticar al primer ministro británico, Keir Starmer, por su actitud en el mismo conflicto.
Trump calificó a España como “un socio terrible de la OTAN” y lamentó que las relaciones entre Londres y Washington “ya no son lo que eran”.
GOLPE PARA ESPAÑA
Trump dijo además que Estados Unidos cortaría todo comercio con España, después de que el gobierno del primer ministr, Pedro Sánchez, se negara a permitir que el Ejército estadounidense utilizara sus bases para misiones relacionadas con ataques contra Irán.
“España se ha portado de manera terrible”, dijo Trump a periodistas durante su reunión con Merz, y añadió que había ordenado al secretario del Tesoro, Scott Bessent, “romper todas las relaciones” con el país europeo.
“España dice que no podemos usar sus bases. Podemos usar sus bases si queremos. Podemos volar y utilizarlas. Nadie nos va a decir que no podemos hacerlo. Pero no tenemos que hacerlo”, dijo Trump en referencia a la negativa de Sánchez.
«No hay absolutamente nada que necesitemos [de España]. Tienen gran gente, pero no tienen gran liderazgo» añadió el republicano.
Horas antes, el ministro de Relaciones Exteriores español, José Manuel Albares, había asegurado que no esperaba “ninguna consecuencia” después de que España se negara a permitir el uso de sus bases por Estados Unidos.
Albares recordó que esas instalaciones son bases “de soberanía española”, y consideró que no hay nada “extraño y sorprendente” en la posición del gobierno europeo.
El gobierno de Sánchez argumenta que la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán no tiene encaje en la Carta de Naciones Unidas y, por ello, rechaza el uso de sus bases. Sostiene que la utilización de las bases de Rota, en Cádiz, y Morón de la Frontera, en Sevilla, permite operar dentro de marco de una legalidad internacional, pero no cuando un Ejército actúa de manera unilateral.