Si bien la suba de precios se desaceleró nuevamente, luego de haber perforado el piso del 3% el mes pasado, para quedar en un 2,4% en noviembre la situación de los argentinos está lejos de ser buena.
La variación mensual de la canasta básica alimentaria fue de 1,1% mientras que la de la canasta básica total fue de 1,5%, por mayor incidencia del peso de las tarifas. Una familia tipo necesitó 1.001.466 de pesos sólo para no ser pobre.
La CBA y la CBT acumularon en el año incrementos del 82,5% y 102% y resultaron en variaciones interanuales del 137,4% y 156,5%, respectivamente. La canasta implica comprar la comida indispensable, indumentaria y transporte, y no caiga en la pobreza, informó este miércoles el Indec. Esta diferencia se debe a que las tarifas de los servicios públicos, y el transporte, se encontraban con mayores aumentos.
De esta forma, un grupo familiar compuesto por cuatro personas necesitó en noviembre 1.001.466 pesos par no ser considerado pobre. Las familias de dos adultos y dos niños tuvieron que juntar 439.240 pesos para no ser indigentes en el mismo mes.
La inflación de noviembre fue del 2,4%, reveló el Indec este miércoles. De este modo, la suba de precios se desaceleró nuevamente, luego de haber perforado el piso del 3% el mes pasado.
La inflación interanual, respecto a noviembre de 2023, alcanzó el 166%. En tanto, la suba de precios en lo que va de 2024 llegó al 112%.
La división de mayor aumento en el mes fue educación (5,1%), seguida de vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (4,5%) por las subas en alquiler de la vivienda y gastos conexos; suministro de agua; y electricidad, gas y otros combustibles.