Con las gafas inteligentes de Meta, empleados y comensales pueden aparecer en redes sociales sin haber dado su consentimiento.
Los restaurantes, antes plagados de flashes de cámaras, ahora son el escenario de dispositivos más discretos que pueden capturar la comida: las gafas inteligentes.
Tom Wong trabajaba en Chubby Crab, el restaurante de mariscos estilo seafood boil de su familia en el barrio chino de Manhattan, cuando una clienta habitual se acercó al mostrador. Pidió un combo —almejas al vapor en lugar de salchicha, por favor— y lo comió en una mesa cerca de la puerta, murmurando para sí entre bocado y bocado.
Wong, de 32 años, no le dio mayor importancia. Pero unos días después, entró otro cliente y le pidió una selfi. Luego las solicitudes no dejaron de llegar.
Había sido grabado sin su conocimiento con una cámara del tamaño de una lenteja integrada en unas gafas Meta Ray-Ban. El video resultante fue visto más de dos millones de veces en TikTok, y convirtió a Wong y al restaurante en estrellas involuntarias.
“Llegó un momento en que dejé de trabajar en la parte de servicio al público del restaurante”, dijo. “Era realmente incómodo”.
Estar en público es arriesgarse a ser filmado. Y hoy en día, es muy probable que ocurra subrepticiamente con las gafas inteligentes. Quienes las usan filman en restaurantes, cafés y bares, y con ellas capturan videos distorsionados, a la altura de los ojos, de bromas en autoservicios, comidas con estrellas Michelin y turnos de trabajo en Texas Roadhouse. Meseros, propietarios y clientes pueden acabar siendo participantes cautivos.
“Hay personas que las están usando de maneras muy astutas”, dijo Madi Elder, barman del Brooklyn Wine Cellar, en el centro de Brooklyn. “Puede sentirse como acoso”.
En una grabación de su interacción con un cliente el mes pasado, Elder, de 31 años, nota sus gafas Meta y le pide que deje de grabar o que se retire. El hombre afirma que está grabando un vlog. “No voy a apagarlo”, responde. El video, del que Elder no tenía conocimiento hasta que un reportero la contactó para esta historia, ha sido visto en Instagram casi 200.000 veces.
A diferencia de sus toscas predecesoras, las elegantes gafas inteligentes Meta fabricadas por Ray-Ban y Oakley pueden pasar desapercibidas para quienes se encuentren en el campo visual de quien las lleve puestas.
Las gafas inteligentes de antaño, como las Google Glass y las Snap Spectacles, eran dispositivos aparatosos y llamativos que recordaban vagamente a las gafas con zoom de Mini espías.