La Asociación Trabajadores del Estado (ATE), la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Aceiteros, Aeronáuticos y más de 100 sindicatos nucleados en el Frente de Sindicatos Unidos (FRESU) confirmaron un nuevo paro nacional de 36 horas en rechazo a la reforma laboral.
La medida de fuerza estipula un cese de actividades de 24 horas y 12 horas de movilización para este viernes cuando se termine de aprobar la reforma laboral libertaria.
La CGT se reunirá recién mañana para analizar sus próximos pasos a seguir cuando se trate la sanción de la reforma laboral libertaria en el Senado. Desde la central descartan realizar un paro o una movilización para ese día.
Trabajadores judiciales del fuero laboral nucleados en la Unión de Empleados de la Justicia de la Nación (UEJN) tomaron el edificio de la Justicia Nacional del Trabajo. Es en rechazo de la transferencia progresiva de competencias a la órbita de la Justicia porteña, contemplada en la reforma laboral libertaria. Los trabajadores alertan sobre más de 1200 puestos de trabajo en riesgo. La protesta incluye la paralización de la actividad judicial por las próximas 48 horas.
La reducción del fuero laboral afectará tanto a empleados de planta como a contratados. Según establece el proyecto, el fuero nacional se convertiría en “residual” y solo seguiría trabajando con las demandas ya iniciadas, mientras que las nuevas demandas comenzarían a ingresar de manera directa a la Justicia de la Ciudad. El personal no tiene asegurada la continuidad bajo la nueva órbita.
Para el secretario general de la UEJN, Julio Piumato, la defensa del fuero laboral es “central para garantizar justicia y derecho laboral en la Argentina”. “Es la primera vez que pasa en la historia argentina, y ni más ni menos que en el fuero del trabajo, violan la propia Constitución que establece que los trabajadores tienen una base protectora y que es el fuero nacional del trabajo el que se la garantiza”, alertó.
El triunviro de la CGT Octavio Argüello, responsabilizó a los gobernadores peronistas Gustavo Sáenz de Salta, Raúl Jalil de Catamarca, Osvaldo Jaldo de Tucumán, Ignacio Torres de Chubut y Claudio Vidal de Santa Cruz por la aprobación de la reforma laboral. «Hemos hablado con los gobernadores. Primero, tomaron cierto compromiso. La segunda vez ya no nos atendieron más. Ellos facilitaron a sus diputados y senadores para que se vote la ley». “No tienen que nombrarlo más a Perón. Eso es un fraude”, expresó.
El Partido Justicialista consideró que los diputados que respaldaron la reforma laboral libertaria “expresan otros intereses”. A través de un comunicado, el PJ acusó a esos legisladores de votar “en contra de la doctrina histórica de nuestro movimiento, contra la justicia social y contra quienes dicen representar”. “Un representante del pueblo que avala semejante precarización no expresa al movimiento obrero: expresa otros intereses”, advierte el comunicado.