Con el objetivo de visibilizar el pedido de justicia por Jessica Mercado y exigir al Tribunal Superior de Justicia (TSJ) la entrega de su expediente, se efectuó una marcha pacífica en la ciudad de La Rioja.
La iniciativa buscó alzar la voz contra la violencia de género y los femicidios, reafirmando la consigna: «Somos el grito de las que ya no tienen voz; no más femicidios en La Rioja, no más una Jessica».
“Es cruel, que por no contar con los recursos correspondientes, personas humildes se conviertan en victimas de un sistema judicial ineficiente”, dijo el Dr Emilio Pagotto a los medios presentes
El femicidio que aún conmociona a la provincia de La Rioja continúa revelando datos alarmantes. La mujer asesinada, Jessica Verónica Mercado, de 34 años, ya había denunciado a su ex pareja por hechos de violencia de género.
La víctima, quien tenía domicilio en el barrio La Florida pero residía en el barrio Francisco I, fue encontrada sin vida junto a Justino Miguel Ángel Ruarte, de 44 años, quien sería el presunto agresor.
De acuerdo con registros policiales, el 3 de octubre de 2024 la Justicia dispuso una orden de exclusión del hogar contra el hombre, medida dictada por la jueza Marano luego de una denuncia presentada por Mercado ante la Unidad de Violencia de Género de Fiscalía.
Meses después, el 25 de diciembre de 2024, Ruarte fue detenido por desobedecer esa orden judicial. Personal policial acudió al domicilio tras un llamado de la mujer y encontró al hombre dentro de la vivienda, incumpliendo la restricción vigente, por lo que fue trasladado a la Alcaidía policial.
Posteriormente, el 7 de febrero de 2025, por disposición judicial, el acusado fue sometido a la colocación de una pulsera electrónica de monitoreo, medida que se extendió durante 120 días y que luego no fue renovada.
El último antecedente se registró el domingo 8 de febrero de 2026, alrededor de las 11 de la mañana, cuando personal policial intervino tras un llamado al 911 por un conflicto de pareja en la casa de la mujer.
Según manifestó en ese momento la víctima, su ex pareja había llegado al domicilio, se produjo una discusión y el hombre reaccionó de manera violenta provocando daños en la vivienda, aunque se retiró antes de la llegada de los efectivos. En esa ocasión, la mujer fue invitada a radicar la denuncia formal, algo que finalmente no concretó.
Vecinos del sector también señalaron que la mujer vivía con sus hijos menores, aunque el hombre solía presentarse con frecuencia en el domicilio.
El caso, que hoy conmociona a toda la comunidad, vuelve a poner en debate la problemática de la violencia de género y las medidas de protección para las víctimas.
Jessica tenía 34 años, y tres hijos. Durante años sufrió la violencia por parte de su expareja, Justino Miguel Ángel Ruarte (43). El caso cuenta con diez denuncias; la primera fue en 2024.
Vecinos señalaron que “el hombre solía presentarse con frecuencia en el domicilio”. Su hermana denunció en los medios que uno de los menores hizo referencia a que el hombre se quitaba la “tobillera electrónica” cuando quería. Su familia fue testigo de que el agresor hiciera lo que quisiera, prácticamente frente a los ojos de la Justicia y de todos los organismos provinciales que dicen defender a las mujeres.