Tras varias semanas de calor extremo y fuerte escasez de agua en La Rioja, las precipitaciones registradas en las últimas horas trajeron un respiro clave para la población. Los diques y cauces principales mostraron incrementos significativos que fortalecen el abastecimiento en los departamentos más afectados.
La provincia venía atravesando una sequía prolongada, acompañada de un aumento de la demanda por las altas temperaturas. Por eso, estas lluvias marcan un punto de inflexión para la recuperación del caudal y la estabilidad del servicio.
En Huaco, las mediciones oficiales marcaron 60 milímetros, lo que generó una creciente que ingresó al dique Los Sauces, elevando su nivel en 20 centímetros. La mayor carga provino de la quebrada de La Alumbre, hacia el sur, que aportó el caudal más importante.
Si este comportamiento climático persiste, los técnicos de la Secretaría del Agua estiman que la cota del dique podría subir entre 25 y 30 centímetros más, dando alivio especialmente a Capital y Sanagasta, donde las reservas estaban muy comprometidas.
🌧️ LLUVIAS EN LOS LLANOS
En General Belgrano, el dique de Olta se encuentra desbordando por el vertedero, mostrando un caudal continuo y firme, señal de la fuerte incidencia de las lluvias.
En Chamical, La Aguadita acumuló 55 mm y Polco 53 mm, lo que permitió que el dique La Aguadita subiera 25 centímetros. Esta presa, que desde enero de 2024 venía con desbordes constantes, muestra ahora una recuperación sostenida clave para el abastecimiento local.
En Portezuelo (Departamento Facundo Quiroga), crecieron los ríos El Salado y Las Cañas, ambos afluentes esenciales del dique de la zona, y fundamentales para la provisión de agua potable a la ciudad.
🌧️ PANORAMA HÍDRICO MÁS ALIVIADO
Aunque la sequía aún no está superada y se recomienda mantener un uso responsable del recurso, las lluvias recientes significan un aporte decisivo para reactivar los sistemas de almacenamiento y mejorar la disponibilidad del agua en toda la provincia.









