Dos aviones de combate estadounidenses fueron derribados por Irán el viernes 3 de abril. Se trata de las primeras aeronaves alcanzadas con éxito por la República Islámica desde el inicio de la guerra, hace cinco semanas.
EE.UU. afirmó que fuerzas especiales habían rescatado a dos pilotos, mientras se intensifica la búsqueda de un tercero, al que Teherán busca capturar. El hecho marca otra escalada y parece contradecir el discurso de Donald Trump sobre las capacidades antiaéreas de Teherán.
Dos aviones de combate estadounidenses fueron derribados por fuego iraní este viernes 3 de abril, en lo que marca una escalada en la guerra iniciada por Estados Unidos e Israel contra la República Islámica, con dos pilotos rescatados y un tercero aún desaparecido y buscado por las fuerzas de Teherán.
Un jet F-15E biplaza Strike Eagle fabricado por la firma McDonnell Douglas fue el primero en ser alcanzado con éxito por fuerzas iraníes desde el inicio del conflicto hace cinco semanas y propició una verdadera carrera entre fuerzas iraníes y estadounidenses, que se apresuraban por capturar o rescatar a los dos miembros de la tripulación. Según funcionarios estadounidenses, fuerzas especiales lograron rescatar a uno de los pilotos que se lanzó en paracaídas de la aeronave, mientras se desconocía el paradero del segundo.
Además, dos helicópteros Blackhawk que participaban en las operaciones de búsqueda del piloto desaparecido fueron alcanzados por fuego iraní, pero lograron salir de su espacio aéreo, según informaron dos funcionarios estadounidenses a la agencia Reuters.
Teherán también afirmó que había derribado un segundo avión de ataque terrestre, un caza A-10 Warthog, en el Golfo, aunque medios estadounidenses —entre estos el diario ‘The New York Times’, que citó a funcionarios del Pentágono— informaron inicialmente que la aeronave se había estrellado cerca del estrecho de Ormuz y que su único piloto había sido rescatado sano y salvo tras efectuar con éxito una maniobra de eyección en paracaídas.
Un funcionario estadounidense dijo a la agencia AP que Israel estaba asistiendo con inteligencia, pero que no participaba en las operaciones de búsqueda sobre el terreno del tercer piloto. Mientras que medios estatales iraníes difundieron varias fotografías, supuestamente tomadas en el centro del país, que mostraban lo que parecían ser fragmentos del avión F-15E estadounidense derribado.











